Hace unos días publicaron una noticia en televisión que me dejó atónita, no recuerdo en qué lugar un monitor de artes marciales estaba enseñando técnicas de defensa personal a las enfermeras. Mientras mostraban imágenes de un gimnasio, en el que varias profesionales hacían ejercicios de sujeción, contención e inmovilización, rechazo y derribo del supuesto atacante, explicaban que esta actividad había sido organizada como consecuencia de las agresiones que se producen en los centros asistenciales hacia los profesionales enfermeros. Es cierto que se decía que no se trataba de aprender a luchar contra el agresor, sino aprender a escapar, a sujetarle, en definitiva, a defenderse.Pocos días después leo en un periódico dirigido a profesionales sanitarios la misma información, no me fijé si se trataba de la misma noticia repetida o si era diferente, me sorprendió y después de días decidí proponer este tema como reflexión en esta sección, pues yo creo que ésta no es la mejor manera de solucionar la cuestión de las agresiones, como en las enfermedades, lo mejor es prevenir.Quienes trabajan en contacto directo con usuarios, sea del sector que sea, siempre están expuestos a tener que soportar las protestas por las deficiencias que estos encuentran y que a veces las expresan de una forma violenta.Para los profesionales sanitarios esta exposición es más acusada, ya que trabajan en contacto directo con personas, enfermos y familiares en situaciones de mucha dificultad, incertidumbre, dolor y miedo, que rodean siempre a la enfermedad y que cada persona tiene una muy distinta manera de afrontar.Agresiones verbales, incluso físicas siempre ha habido, hace años, menos, pues se vivía en un entorno mucho menos hostil en el ámbito sanitario. Nos hemos preguntado: ¿por qué han aumentado las agresiones? ¿Hay más o es que salen más a la luz?Los usuarios han cambiado, hoy tienen la posibilidad de obtener información de muchas más fuentes y ellos hacen de esta información sus propias interpretaciones.Por otro lado, se difunden en los medios de comunicación, noticias sobre avances de la Ciencia y la Medicina, que están en período de experimentación muy primaria, que son una esperanza, sí, pero que muchos usuarios creen que eso puede ser ya la solución a sus problemas y quieren que se les aplique. Algunos autores muestran su preocupación, ante los aspectos éticos, en cómo se difunden estas noticias, pues dichas experimentaciones no son aún aplicables en humanos.Sin embargo, desde mi punto de vista, la principal causa de la agresividad hacia los profesionales que atienden a los enfermos, es la falta de calor humano en las relaciones interpersonales, la falta de comunicación, de cordialidad, de empatía por parte de ambos.Vivimos en un mundo en el que predomina la prisa, todo lo queremos para ya (más, naturalmente, cuando se trata de algo relacionado con nuestra salud). Una explicación a tiempo, puede paliar la ansiedad que genera una espera prolongada en recibir asistencia, en la realización de una prueba, etc., el mirar a la cara al enfermo con el que se habla, darle la mano al despedirle en una consulta, preguntar cómo se siente cuando se entra en su habitación, son gestos que no llevan más tiempo, ni cuestan dinero.Los usuarios nos aprueban, cuando valoran la capacidad técnica de nuestras actuaciones, pero en cuanto a la habilidad para la comunicación creo “que necesitamos mejorar”.Fe Bregel Gabaldón
Subdirectora de e·ducare21